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Prefacio, Primera Edición |
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Volver al inicio Prólogo a la Ed. de 2007 Prefacio, Primera Edición Términos Relacionados con el Comercio Internacional y la OMC A - B - C - D - E - F - G - H - I J - K - L - M - N - O - P - Q - R S - T - U - V - W - X - Y - Z Índice Organizaciones, Acuerdos y Grupos Internacionales A - B - C - D - E - F - G - H - I J - K - L - M - N - O - P - Q - R S - T - U - V - W - X - Y - Z Índice Abreviaturas |
INTRODUCCIÓN Y JUSTIFICACIÓN No es ningún secreto que la terminología de la OMC es a veces abstracta, e incluso esotérica. Para complicar aún más las cosas, este lenguaje evoluciona a un ritmo rápido. Los delegados ante la OMC, además de tener que lidiar con tecnicismos, deben estar familiarizados con las expresiones que brotan en el calor de las negociaciones o en la euforia del momento, y con las frases que adquieren un nuevo y afortunado giro en el discurso de otro delegado. Ciertas palabras de uso corriente cobran vida propia en la OMC y el significado dista de ser el mismo para una persona no versada en la materia. Hace ya tiempo que tengo en mente compilar un glosario de la terminología de la OMC, a fin de ofrecer al público en general, y también a los profesionistas que no estén al día, las últimas novedades lingüísticas de esta organización. Comencé una compilación aproximativa mientras seguía de cerca las negociaciones de la Ronda Uruguay en calidad de Economista Principal de la Oficina del FMI en Ginebra. En esa época me encontré tratando de asimilar un número incalculable de palabras que podrían haber estado en sánscrito. Me daba la impresión de que estaba aprendiendo un nuevo idioma y necesitaba con urgencia un “diccionario”. Descubrí con asombro que no existía tal lujo: la terminología del GATT era sólo para iniciados. Mi irritación creció a medida que fui entendiéndola y me di cuenta de que los términos en sí no eran complejos si se disponía de una buena definición. Sin embargo, no tenía tiempo de apuntarlos todos y estar al mismo tiempo al tanto de lo que sucedía en las negociaciones, por lo que mi escueta compilación de la terminología del GATT no llegó muy lejos. Cuando empecé a ocupar el cargo actual como Directora de la Agencia de Cooperación y de Información para el Comercio Internacional (ACICI), me volvió a obsesionar la esperanza truncada de compilar un glosario. Me di cuenta de que los delegados de los países menos favorecidos, recién instalados en Ginebra, tenían que adaptarse rápidamente al nuevo lenguaje sin tener a disposición una herramienta rudimentaria que simplificara su tarea. Así que, con ayuda de mi colega Christina Gmür, que siendo traductora profesional compartía mi frustración, comenzamos hace cuatro años a trabajar de nuevo en el glosario. Christina se iba entusiasmando cada vez más a medida que aumentaba la necesidad y la urgencia de elaborar un glosario en el marco de las actividades cotidianas de asistencia técnica de la ACICI, iniciadas en 1998. Nos hacía falta una herramienta como ésta: un manual de terminología, en los tres idiomas oficiales de la OMC (español, francés e inglés), que ofreciera al interesado información sobre el contenido, es decir, una definición del término y, desde el punto de vista lingüístico, el equivalente en los tres idiomas de la OMC.
No requiere mucho tiempo darse cuenta de que una tarea como ésta no tiene fin. Siempre hay otras expresiones que definir y la terminología evoluciona sin cesar. De este modo, para que este glosario sea de utilidad, es preciso que sea un documento vivo; de ahí el formato de hojas sueltas, que permite agregarle los términos no incluidos la primera vez, así como las definiciones revisadas. Existe una infinidad de glosarios, bases de datos y diccionarios especializados en economía y comercio internacional, además de otras herramientas de referencia puestas a disposición por particulares o instituciones, y muchos se pueden consultar por Internet. Pero si lo que uno busca es un término específico como “integración” o “modulación de contingentes”, siglas de sopa de letras como “IBDD” o “DELP”, o incluso acuerdos o grupos oscuros como el “Arreglo de Madrid” o el “Grupo de Miami”, las herramientas electrónicas no son la solución. A pesar de esto, hemos utilizado muchas de estas fuentes electrónicas, que si bien fueron de gran utilidad, nos han permitido tomar conciencia de que ninguna de ellas suplía nuestras necesidades, es decir un diccionario multilingüe de comercio internacional que diera la definición de los términos de uso más corriente entre los delegados en Ginebra, y su equivalente en los tres idiomas oficiales de la OMC. Deseábamos publicar una lista que fuese lo más completa posible. Sin embargo, somos conscientes de las limitaciones de tan ambiciosa meta. Así, inermes ante la enorme labor, hemos tenido que contentarnos con anotar y definir los términos de la manera más concisa posible, y precisar, en ciertos casos, el significado particular que un término puede tener para un delegado de un país menos favorecido. Es posible que haya mensajes subliminales en algunas definiciones, casi siempre cuando se trata de la disparidad entre los objetivos de liberalización y la sobriedad de la cruda realidad. El glosario se publica en tres versiones separadas en español, francés e inglés. Los términos se presentan por orden alfabético, cada uno con su equivalente en los otros dos idiomas, seguido de la definición del término en cuestión. Para que sea más fácil su consulta, el glosario se ha dividido en tres partes. La Parte I contiene las definiciones de los términos de uso corriente en el comercio internacional y en el marco de la OMC. No fue fácil elaborar las referencias cruzadas. Decidimos indicar en azul los términos en el texto de una definición que tienen su propia definición por separado en el glosario. En cuando a los términos que se refieren a una definición, que no aparecen en el texto de la misma, pero también están definidos en otras partes del glosario, se enumeran, entre paréntesis y precedidos de “Véase también...”, justo debajo de la definición. A continuación se encuentra, entre corchetes y a la derecha, el campo de la OMC o del comercio internacional al que corresponde el término. Los equivalentes en los otros dos idiomas se han extraído del Glosario Trilingüe de la OMC (Ginebra, octubre de 1997) de encontrarse en él, y de documentos oficiales de la OMC hallados en el sitio web de la organización. Por último, para los términos que carecen de una traducción oficial, hemos propuesto la nuestra. La Parte II del glosario es una compilación de las organizaciones, grupos, asociaciones, conferencias y reuniones en el plano internacional, relacionadas con el comercio internacional y las cuestiones de la OMC. Esta parte sirve de guía para orientarse por el laberinto de grupos y organizaciones formales e informales relacionados directa o indirectamente con el comercio internacional. Los delegados recién llegados a Ginebra muchas veces se desconciertan ante la existencia de grupos bien establecidos de los que nunca antes han oído hablar, además de otros grupos “misteriosos” cuyos miembros, y algunas veces la misma razón de ser del grupo, son poco conocidos. Dichos grupos despiertan la curiosidad de los delegados y con frecuencia nos envían solicitudes de información sobre la composición y los objetivos de éstos. Algunos de estos grupos son de duración limitada, como el “Comité Invisible” que dejó de existir tras la Reunión Ministerial de Seattle; otros, como el “Grupo de Intereses Comunes”, disminuyeron sus actividades después de Doha pero siguen existiendo, sin bien los miembros varían según los temas o las cuestiones en juego. La Parte III contiene las abreviaturas y las siglas.
Al igual que casi todo lo que la ACICI produce, este glosario es el resultado de un esfuerzo colectivo, por lo que es necesario expresar varios agradecimientos. El primero de ellos va dirigido a Christina Gmür, encargada y guardiana del glosario por más años de los que pensó cuando comenzó a trabajar en él. Durante su evolución, el glosario llegó a adquirir dimensiones monstruosas; nuestros agradecimientos a David Woods, que logró “domar al monstruo” y darle a la Parte I un tamaño más humano y manejable. Agradezco a mis colegas de la ACICI, Carine Rathier, Nieves Cottier Pérez-Esteve, Pauline Desnuelles y Samuel Jordan, su paciencia en la revisión de las traducciones y sus valiosos comentarios sobre el contenido. Por último, nuestro reconocimiento a María y Marcos de Intermediatica, quienes diseñaron la portada y supieron llevar muy eficazmente la logística de la producción.
Esperanza Durán |
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